Actualizado 22 de Mayo de 2021

Cayo Julio César

Julio César (s. I a.C.)

César eligió la Galia porque era el lugar que, con más probabilidad, podría ofrecerle riquezas y triunfos [...] No dejó escapar ninguna oportunidad de hacer la guerra, por injusta y peligrosa que fuese [...] Obligó a los galos al pago de un tributo anual de cuarenta millones de sestercios. Fue el primero que, tras tender un puente, atacó a los germanos al otro lado del Rin y consiguió sobre ellos señaladas victorias [...] Con el dinero que obtenía de los enemigos inició la construcción de un foro [...] Prometió al pueblo [...] espectáculos y festines [...] Duplicó a perpetuidad la soldada de las legiones [...] En la Galia saqueó los altares y los templos de los dioses; esta conducta le proporcionó mucho oro que hizo vender en Italia. Durante su primer consulado robó del Capitolio tres mil libras de peso en oro y lo sustituyó con igual cantidad de cobre dorado. [...] Era muy diestro en el manejo de las armas y caballos y siempre dirigió a su ejército, algunas veces a caballo y con más frecuencia a pie. Nunca dejó que su ejército sufriera emboscadas [...] Castigaba con severidad a los desertores [...] A veces, tras una batalla y una gran victoria, dejaba a sus tropas que se divirtieran [...] Se sentía tan unido a sus soldados que, cuando un grupo de ellos era masacrado, se dejaba crecer la barba y el cabello y no se los cortaba hasta vengar su derrota [...]. Prosiguió hasta el Rubicón, que era el límite de su provincia y donde le esperaban sus cohortes. Se detuvo unos momentos, reflexionando sobre las consecuencias de su empresa y luego dijo: "Todavía podemos retroceder, pero si cruzamos el puentecillo todo habrán de decirlo las armas" [...] Un prodigio le decidió [...]; entonces César dijo: "Marcharemos a donde nos llaman los signos de los Dioses y la iniquidad de los enemigos. La suerte está echada". [...] En cuanto se sentó en el Senado, le rodearon los conspiradores con el pretexto de saludarle. Entonces Cimber Telio, que se había encargado de comenzar, se le acercó como para dirigirle un ruego [...], le cogió de la toga por ambos hombros [...] y entonces otro, que se encontraba a su espalda, lo hirió algo más abajo de la garganta. César le cogió el brazo e intentó levantarse pero un nuevo golpe le detuvo. Viendo entonces puñales levantados  por todas partes, se tapó la cabeza con la toga [...]. Recibió veintitrés heridas y solo a la primera lanzó un gemido, sin pronunciar una sola palabra. Sin embargo, algunos escritores cuentan que, al ver acercarse a Bruto, le dijo en lengua griega: "¡Tú también hijo mío!" [...] Murió a los cincuenta y seis años de edad, el día de los idus de marzo. SUETONIO: Vida de los doce Césares, I, passim, 31-32, 82 y 88.


Fabio Máximo, a quien César dejó encargo de estrechar el sitio de Munda, adelantaba continuamente sus trabajos, de tal suerte que, estrechados los enemigos por todas partes, trataron de pelear unos con otros; después que se ejecutó así una matanza cruel, hicieron una salida. No perdieron los nuestros ocasión de apoderarse de la plaza, donde todos los que se encontraban quedaron prisioneros. Desde aquí marcharon a Osuna, ciudad defendida con grandes fortificaciones, cuya situación, muy elevada, hacía enormemente dificultoso el ataque, no sólo por las obras sino también por la naturaleza del terreno. Añadíase a esto el no haber más agua que la de la propia ciudad, pues en todos los alrededores no se hallaba un arroyo a más de ocho millas de distancia. Favorecía éste mucho a los habitantes, y mas el hecho de que en seis millas no se encontraba ni césped para levantar trincheras, ni madera para la construcción de torres, ya que Pompeyo, para dejas la ciudad más segura de sitio, había mandado cortar toda la leña del entorno y meterla en la plaza. Así se veían los nuestros precisados a transportar los materiales de Munda, de la cual acababan de apoderarse. Mientras pasaba esto en Munda y Osuna, habiendo pasado César de Gades a Hispalis, el día siguiente tuvo una asamblea general, en la que les hizo ver que desde el principio de su cuestura había tomado particular afecto a esta provincia entre todas y que le hizo en aquel tiempo todos los beneficios que pudo; que después, siendo pretor, y con algunas más dificultades por su empleo, había alcanzado del Senado que le perdonase los impuestos que Metelo le había cargado, liberándola de la opresión de sus pagos; que al mismo tiempo, tomándola bajo su protección introdujo muchas embajadas suyas en el Senado y había defendido muchas causas públicas y privadas, acarreándole por ello no pocos enemigos; que en su consulado, aún estando ausente, había hecho cuantos favores había podido en la provincia, y que a todas estas buenas obras eran ingratos y desconsiderados para consigo y el pueblo romano, tanto en la presente guerra como en las pasadas. GUERRA DE HISPANIA (50-40 a.C.): 41, 2.


Julio Ceśar y el fin de la República romana de Carlos Castañeda Giron

César por Wikipedia, Imperivm
Audiovisuales "Julio César" de la serie Malos de la Historia"Julio César" de la serie Rome: rise and fall of an Empire; "César" de la serie Ancient Rome: The Rise and Fall of an Empire, "JC: conquistador de la Galia" de la serie En la línea de fuego, "Julio César y la batalla de Alesia" de la serie Grandes conquistadores; "La gran conspiración contra Julio César" de TED y Funeral de Julio César”.
Podcasts "César y la Guerra de las Galias" de Histocast; "César vs Pompeyo" de Desperta Ferro; "JC vs Pompeyo" de Pasaje de la Historia de J. A. Cebrián, y "La crónica de la Guerra de las Galias" de La Biblioteca Perdida.
PRÁCTICA: Protagonistas de la Antigua Romaficha de la actividad y juego interactivo en Educaplay.
Literatura: SHAKESPEARE, W. (1599): Julio Cesar.
Videoclip musical "Julius Caesar" versionando el tema Bésame Mucho de The Beatles.
Cine y tv: Julio César (1953), Asterix y Obelix contra César (1999); Julio César tv (2002);  y Roma (2005).
FUENTES: Canal Historia; Girha; y ESPINOSA, Y. y MUÑOZ JIMÉNEZ, M. R. (1997): Cultura Clásica : 2º ciclo ESO, Akal, Madrid, pp. 59-60.