"Doña Juana la loca" (1877) por F. Pradilla.
Que la reina Juana no era emancipada, y cuando lo fuera, se podría tener en la misma cuenta de menor de edad, fuese por su indisposición ó por tenella su marido oprimida y sin libertad [...] Tenía el Rey don Felipe convocadas Cortes en Valladolid, intento de nuevo llevar a delante su traza, que era encerrar a la Reina con color de su enfermedad y quería no entender en el gobierno. Los grandes tenia él negociados y venían en ello, y aun el arzobispo de Toledo pretendía que se la entregasen, y buscaba votos para salir con ello. Solo el Almirante de Castilla de los que allí se allaban fue el primero que lo contradijo [...] mando abrir la sepultura en que yacía el cuerpo del rey, su marido, entro dentro, y mando al obispo de Burgos abrirse la caja en su presencia. Miro y toco el cuerpo sin alguna señal de alteración ni echar lagrima. Esto hecho, aquel mismo día se volvió a la ciudad. Entendióse tenia recelo no le hubiesen llevado a Flandes la gente flamenca de su casa. MARIANA, J. de (1601-05): Historia general de España.
La Reyna fizo grand acatamiento a su padre y se arrodillo en el suelo y
no se quiso levantar sino que le diese la mano, y el rey besándole siempre en
el rostro y rogándole que se levantase y ella porfiando siempre que le diese la
mano. En fin, que visto que no se quería levantar, dio le la mano de la palma
y fizo tanto acatamyento como nunca hyja fizo a padre y el padre le mostro
tanto amor como padre padre podría mostrar a fija; y dixole públicamente que
le suplicaba que el quisiera mirar por ella y por el gobernamiento de aquellos
Reynos, que todo lo dezaba en sus manos. ALBARCA, P. (1682): Los anales históricos de los Reyes de Aragón.
En cuanto a lo del casamiento del rey de Inglaterra [Enrique VII] con la reina de Castilla, mi hija [Juana I], habéis de saber que dicha reina trae de continuo consigo el cuerpo del rey don Felipe [I el hermoso], su marido, y nunca pude convencerla para que lo sepultase. Ha mostrado que desea que dicho cuerpo no se entierre y yo por lo que toca a su salud, ninguna cosa le contradigo; más poco a poco yo trabajaré para que dicho cuerpo se sepulte. FERNANDO EL CATÓLICO (1507): Carta de Fernando el Católico al doctor Puebla, embajador español en Inglaterra.
¿Y si Juana la Loca no estaba tan loca? de GuruWalk TV.
Y por que siempre he tenido malas compañías y me han dicho falsedades y mentiras y me han traído en dobladuras, y yo quisiera estar en parte en donde pudiera entender en las cosas que en mi fuesen, pero como el rey [Fernando el Católico] mi señor, me puso aquí, no sé si a causa de aquélla [Germana de Foix] que entro en lugar de la reina, mi señora, o por otras consideraciones que su alteza sabría, no he podido más. Y cuando yo supe de los extranjeros que entraron y estaban en Castilla, pesóme mucho de ello, y pensé que venían a entender en algunas cosas que cumplían a mis hijos, y no fue así. Y maravíllome mucho de vosotros no haber tomado venganza de los que habían hecho mal, pues quienquiera lo pudiera, porque de todo lo bueno me place, y de lo malo me pesa. Si yo no me puse en ello fue porque ni allá ni acá no hiciesen mal a mis hijos, y no puedo creer que son idos, aunque de cierto me han dicho que son idos. Y mirad si hay alguno de ellos, aunque creo que ninguno se atreverá a hacer mal, siendo yo segunda o tercera propietaria y señora, y aun por esto no había de ser tratada así, pues basta ser hija de Rey y de Reina. Y mucho me huelgo con vosotros, porque entendáis en remediar las cosas mal hechas, y si no lo hiciéredes, cargue sobre vuestras conciencias. Yo así os las encargo sobre ello, Y en lo que en mi fuere, yo entenderé en ello, así como en ello, será porque tengo que hacer algún día en sosegar mi corazón y esforzarme de la muerte del rey, mi señor, y mientras yo tenga disposición para ello, entenderé en ello. Y porque o venga aquí todos juntos, nombrad entre vosotros de los que estáis aquí, cuatro de los más sabios para esto que hablen conmigo, para entender en todo lo que conviene, y yo los oiré y hablaré con ellos, y entenderé en ello, cada vez que sea necesario, y haré todo lo que pudiere. JUANA I (1520): Discurso de Juana ante la Santa Junta Comunera del 24 de septiembre.
Granada era tu lecho de muerte, Doña Juana,
la de las torres viejas y del jardín callado,
la de la yedra muerta sobre los muros rojos,
la de la niebla azul y el arrayán romántico.
Princesa enamorada y mal correspondida.
Clavel rojo en un valle profundo y desolado.
La tumba que te guarda rezuma tu tristeza
a través de los ojos que ha abierto sobre el mármol.
GARCÍA LORCA, F. (1921): Elegía a doña Juana.
"Recreaciones en IA de Juana I" de EquatorAI.
Juana I por Wikipedia, Bibl. Virt. Miguel de Cervantes;
Audiovisuales "Problema de la sucesión de Isabel I" de Academia play;
Podcast
Música "Rap de Juana la loca" de Academia play.
Cine: Locura de amor (1948); Juana la loca... de vez en cuando (1983); Juana la loca (2001); Isabel (2012-14); Carlos, rey-emperador (2015-16); y La corona partida (2016).
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