ACTUALIZACIÓN DE ENTRADAS: La religión grecorromana. - (19-I-2017)

La cultura del consumo


Archivo:Anticonsumismo.JPG

"Tras la aparición del capitalismo en la Europa occidental, la adquisición competitiva de riqueza se convirtió una vez más en el criterio fundamental para alcanzar el status de gran hombre. Sólo que en este caso los grandes hombres intentaban arrebatarse la riqueza unos a otros, y se otorgaba mayor prestigio y poder al individuo que lograba acumular y sostener la mayor fortuna. Durante los primeros años del capitalismo, se confería el mayor prestigio a los que eran más ricos pero vivían más frugalmente. Más adelante, cuando sus fortunas se hicieron más seguras, la clase alta capitalista recurrió al consumo y despilfarro conspicuos en gran escala para impresionar a sus rivales. Construían grandes mansiones, se vestían con elegancia exclusiva, se adornaban con joyas enormes y hablaban con desprecio de las masas empobrecidas. Entretanto, las clases media y baja continuaban asignando el mayor prestigio a los que trabajaban más, gastaban menos y se oponían con sobriedad a cualquier forma de consumo y despilfarro conspicuos. Pero como el crecimiento de la capacidad industrial comenzaba a saturar el mercado de los consumidores, había que desarraigar a las clases media y baja de sus hábitos vulgares. La publicidad y los medios de comunicación de masas aunaron sus fuerzas para inducir a la clase media y baja a dejar de ahorrar y a comprar, consumir, despilfarrar o gastar cantidades de bienes y servicios cada vez mayores. De ahí que los buscadores de status de la clase media confirieran el prestigio más alto al consumidor más importante y más conspicuo".

¿Qué compraría Jesucristo?


"Donde una vez ofrecieron sus mercancías vendedores de artículos navales, carniceros panaderos y ebanistas, ahora se ven tiendas de moda y electrónica, restaurantes, cafés, herbolarios, oficinas bancarias y compañías financieras y agencias de viajes [...] Tanto por la proliferación de grandes centros comerciales, como por la propaganda por correo cada vez más personalizada o la cacofonía publicitaria de la televisión, en las sociedades avanzadas es difícil no ser consciente de que nos hallamos inmersos en culturas del consumo. Aunque en cierto sentido quizá debería decir cultura del consumo, porque ahora podemos ver Dallas o comer Big Macs y beber Coca-Cola en todas partes [...] Comprar ya no es un mal necesario o una tarea doméstica sino una actividad de ocio. Hay muchos para quienes pasar el día en un centro comercial es un entretenimiento, especialmente si ofrece una experiencia total, al modo de un parque temático, como los de Gateshead Metro Centre en Inglaterra, West Edmonton Mall en Canadá o Le Toison d´Or en Dijon, Francia."

Comprar, tirar, comprar

"La televisión es el medio de comunicación por excelencia. Al ser la visión el sentido que proporciona una experiencia más directa de las cosas, la televisión desprende la sensación de que lo que en ella se ve es la realidad, y por esto contribuye poderosamente a formar la opinión pública.
La mayor parte de las nuevas vías de comportamiento las impone la televisión. La imagen domina sobre la reflexión y convierte en caduco todo lo que aparece en pantalla. [...] Ese poder de las imágenes es aprovechado por la publicidad, que con imágenes cortas y dinámicas es capaz de seducir al teleespectador incitándolo a consumir productos que, en realidad, se alejan del carácter maravilloso que le confiere la televisión.
La televisión ha favorecido el consumismo. La sociedad de consumo, nacida en Estados Unidos en la década de 1920 y extendida treinta años después al resto de [estados] desarrollados, se ha visto respaldada por el auge de la televisión y la ingente cantidad de horas que una persona dedica a estar frente a la pantalla [...]. El consumismo es estimulado por la publicidad que aparece en la televisión y satisface la pasión compradora del individuo, al tiempo que le proporciona seguridad en sí mismo [...]. Cada vez más, se dedica mayor porcentaje de tiempo a la interacción con la televisión. Este porcentaje es mayor en jóvenes y adolescentes, que, en su mayoría de dedican menos tiempo a la lectura, se interesan poco por las materias escolares, ven mucho la televisión, utilizan videojuegos, etc. Son muchos los estudios que han arrojado datos que demuestran que el abuso de soportes audiovisuales configura un estilo de aprendizaje pasivo, lo que motiva que los niños sean menos creativos e imaginativos e, incluso, muchos pierden la curiosidad por aprender".


Templos del consumo

MATERIAL RELACIONADO: Consumo responsable, y Anticonsumo; por Wikipedia.
Páginas web donde se fomenta lo gratuito y el intercambio Sindinero.org y Truequi.
Documentales "Adictos a las compras baratas""Trueque"; "¡Copiad, malditos!""Preparando la Navidad"; "La mayor película jamás vendida"; ¿Por qué compramos?; "Neuromarketing""Consume hasta morir"; y "50 años de spots"; vídeos "Niños indignados con Papa Noel" del programa El intermedio de La Sexta;  "Sin compras no hay paraíso" del programa El escarabajo verde de Rtve; "Sociedad de consumo y obsolescencia programada""Consumismo" y "Consumismo-publicidad" del programa Para todos la 2 de Rtve .
Canciones "Consumo" de Rosa León y "Consumo-gusto" de Ska-P.
FUENTES: MARVIN, H. (1974): Vacas, cerdos, guerras y brujas: los enigmas de la cultura.
LYON, D. (1999): Postmodernidad.
FERNÁNDEZ TORRES, M. J. (2005): La influencia de la televisión en los hábitos de consumo del telespectador: dictamen de la asociaciones de telespectadores.