Actualizado a 4 de octubre de 2026

La Hispania Romana


Áureo de Adriano, Roma, 136.

En Occidente, casi toda Hispania estaba pacificada, a excepción e la parte que toca las últimas estribaciones de los Pirineos y que baña el océano Citerior. En esta región vivían pueblos valerosísimos, los cántabros y los astures, que no estaban sometidos al Imperio. Fueron los cántabros los primeros que demostraron un ánimo de rebelión más resuelto, duro y pertinaz. No se contentaron con defender su libertad, sino que intentaron subyugar a sus vecinos los vaceos, túrmogos y autrigones a quienes fatigaban con frecuentes incursiones. Teniendo noticias de que su levantamiento iba a mayores, César no envió una expedición, sino que se encargó el mismo de ella. Se presentó en persona en Segisama e instaló allí su campamento. Luego dividió al ejército en tres partes e hizo rodear toda Cantabria, encerrando a este pueblo feroz en una especie de red, como se hace con las fieras […]. Los astures por ese tiempo descendieron de sus nevadas montañas con un gran ejército […] y se prepararon a atacar simultáneamente los tres campamentos romanos. La lucha contra un enemigo tan fuerte, que se presentó de repente y con planes tan bien preparados, hubiera sido dudosa, cruenta y ciertamente una gran carnicería, si no hubieran hecho traición los brigicinos […]. Estas luchas fueron el final de las campañas de Augusto y el fin de la revuelta de Hispania. Desde entonces sus habitantes fueron fieles al Imperio y hubo una paz eterna, ya por el ánimo de los habitantes que se mostraban más incitados a la paz, ya por las medidas de César quien, temeroso del refugio seguro que eles ofrecían las montañas, les obligó a vivir y a cultivar el terreno de su campamento, que estaba situado en la llanura. Allí debían tener la asamblea de su nación y aquella debía ser su capital. La naturaleza de la región favorecía estos planes, ya que toda ellas es una tierra aurífera y rica en borax, minio y otros colorantes. Allí les ordenó cultivar el suelo. Así, los astures trabajando la tierra, comenzaron a conocer sus propios recursos y riquezas mientras las buscaban para otros. FLORO (s. II): Epítome de la Historia de Tito Livio.

Mapa fases de la conquista romana.

Augusto combatió contra los Astures y los Cántabros; pero como éstos ni se les acercaban, resguardándose siempre en sus picachos, ni se ponían a su alcance, a causa de su inferioridad numérica y también por usar la mayoría de ellos armas arrojadizas, causándole además muchas molestias si alguna vez se ponía en camino, ocupando los lugares favorables y emboscándose en las hondonadas y en los bosques, se encontró en un embarazo extremo. La fatiga y las preocupaciones le hicieron enfermar y tuvo que retirarse a Tarraco para reponerse. Cayo Antistio continuó la lucha y la llevó a un término completo, no porque fuese mejor general que Augusto, sino porque los bárbaros, despreciándole, salieron al encuentro de los romanos y fueron derrotados. Así éste tomó algunas ciudades y después Tito Carisio conquistó la ciudad de Lancia, que había sido abandonada, y sometió muchas otras. Terminada esta guerra. Augusto licenció a los más veteranos de sus soldados y les concedió que fundasen una ciudad en Lusitania, llamada Emérita Augusta [...] De los cántabros no se cogieron muchos prisioneros; pues cuando desesperaron de su libertad no quisieron soportar más la vida, sino que incendiaron antes sus murallas, unos se degollaron, otros quisieron perecer en las mismas llamas, otros ingirieron un veneno de común acuerdo, de modo que la mayor parte y la más belicosa pereció. Los astures, tan pronto como fueron rechazados de un lugar que asediaban y vencidos después en batalla, no resistieron más y se sometieron enseguida. Agripa se trasladó a Hispania. Pues los cántabros hechos prisioneros en la guerra y vendidos como esclavos, asesinaron a sus dueños y se fueron a sus casas; convenciendo a muchos, tomaron y fortificaron unas posiciones y se prepararon a asaltar las guarniciones romanas. Al marchar Agripa contra ellos [...] a éstos pudo reducirlos rápidamente a la disciplina [...] pero contra los Cántabros sufrió bastantes contratiempos. Pues su esclavitud con los romanos les había dado experiencia y sabían que, de ser cogidos, ni tan sólo salvarían la vida. DION CASIO (s. III): Historia romana, 53, 22 - 56, 43.
Que la presencia romana en la antigua Hispania no constituye un proceso regular, sin fisuras ni cambios de ritmo es algo sobre lo que toda insistencia es poca. La romanización es, en este sentido, tanto una incorporación cultural sujeta a los azares de una insoslayable realidad bélica cuanto un asunto de índole jurídica sumamente interesante. Por eso es preciso referirse a ella desde una doble perspectiva: formal, estructural (en lo que supone de cambio en unos hábitos, en una mentalidad y en un modo de producción o, incluso, una concepción del mundo) e histórica, esto es, cuanto tiene las notas de un discurso temporal. con sus curvas y sus puntos de inflexión, con su trazado sujeto a los vaivenes del desarrollo evolutivo.
Porque, y esto es algo que conviene tener siempre presente a la hora de una reflexión sobre los avatares fundamentales del proceso romanizador, este no solo se produce en la Península [...]. No olvidemos, de esta suerte, que, aun cuando Hispania forma parte de un Imperio[..], y este Imperio se pretendía a sí mismo homogéneo, unificado, calcado a imagen y semejanza del modelo nuclear de la ciudad-Estado romana, de hecho, cada provincia acrisola para sí unas peculiaridades distintivas que la convierten en un caso único, en un fenómeno particular. La romanización tiene, en efecto, unas leyes generales a las que no escapa Hispania en ningún modo, pero se rige, además, como no podía ser menos por unas circunstancias estructurales básicas del territorio romanizado, tanto en lo que respecta a sus condicionamientos sociogeográficos anteriores cuanto en lo relativo a su necesidad de conservar intactas en mayor o menor grado, su idiosincrasia, su mitología o su manera de mirar la vida desde el inevitable horizonte de la tierra propia. DD.AA. (1986): Historia de España. Romanización e invasión visigoda.

Con la prosperidad del país les vino a los turdetanos la civilización y la organización política; y, debido a la vecindad, o, como ha dicho Polibio, por el parentesco, también a los celtas, aunque en menor medida, porque la mayoría viven en un sistema de aldeas. Sin embargo los turdetanos, en particular los que habitan en las inmediaciones del Betis, se han asimilado perfectamente al modo de vida de los romanos y ni siquiera se acuerdan ya de su propia lengua. La mayoría se han convertido en latinos y han recibido colonos romanos, de modo que poco les falta para ser todos romanos. Las ciudades que se fundan en la actualidad, como Pax Augusta entre los celtas, Augusta Emerita entre los túrdulos, Caesaraugusta en territorio celtíbero y algunos otros asentamientos, muestran a las claras la evolución de dichas constituciones; todos los iberos que han adoptado este modo de ser son llamados togados, y entre éstos se encuentran incluso los celtíberos, que en un tiempo fueron tenidos por los más fieros de todos [...]". ESTRABÓN (s. I a.C.): Geografía, III, 2, 15 [en griego].

Mapa sistema administrativo romano e Ilustración de Las Médulas

"Pero su ferocidad y salvajismo no se deben solo al andar guerreando, sino también a lo apartado de su situación; pues tanto la travesía por mar como los caminos para llegar hasta ellos son largos, y debido a la dificultad en las comunicaciones han perdido la sociabilidad y los sentimientos humanitarios. Actualmente padecen en menor medida esto gracias a la paz y la presencia de los romanos, pero los que gozan menos de esta situación son más duros y brutales. Y por otra parte, existiendo como existe en algunos pueblos una miseria derivada de los lugares y montañas donde viven, es natural que se acentúe tan extraña carácter; pero ahora, como dije, han dejado todos de luchar: pues con los que aún persistían en los bandidajes, los cántabros y sus vecinos, terminó el César Augusto, y los coniacos y los que viven junto a las fuentes del Íber, los plentuisos, en vez de saquear a los aliados de los romanos, luchan ahora a favor de éstos. Y Tiberio sucesor de aquel, apostando un cuerpo de tres legiones en estos lugares por indicación de César Augusto, no sólo los ha pacificado, sino que incluso ha civilizado ya a algunos de ellos". ESTRABÓN: Geografía, III, 3, 8 [en griego].

La Romanización de Hispania

"Lucio Cecilio Optato, hijo de Lucio, de la tribu Papiria, centurión de la Legión VII Gemina Feliz y centurión igualmente de la legión XIV Apolinar, licenciado por los emperadores Marco Aurelio Antonino y Aurelio Vero Augusto, con todos los honores, añadido por los habitantes de Barcino a sus conciudadanos inmunes, elevado a los honores de edil, duunviro por tres veces [cursus honorum romano], flamen en Roma de los divinizados y de los Augustos, que donó a la comunidad de Barcino un legado en los siguientes términos: Doy, lego y quiero que se entreguen siete mil quinientos denarios, de cuyo interés al seis por ciento quiero que todos los años se de un espectáculo de pugilato el diez de junio, por la suma de doscientos cincuenta denarios, y ese mismo día se suministre en las termas públicas, aceite por importe de doscientos denarios, para el pueblo. Esa donación quiero que se emplee de la forma indicada con la siguiente condición: que mis libertos y los libertos de mis libertos y libertas, a quienes correspondiese el honor de sevirato, sean dispensados de todas las cargas del sevirato, y si alguno de ellos fuese requerido para su cumplimiento, que, al punto, dichos siete mil quinientos denarios pasen a la comunidad de los tarraconenses bajo la misma forma en que consta anteriormente de espectáculos a celebrar en Tarraco. En el lugar dado por el decreto de los decuriones." CIL II, 4514.

 
La Hispania romana from lioba78

Mapa interactivo de la PI durante el Imperio Romano.
Amphitheatrum, edificios romanos en Hispania.
Orbis, un simulador para viajar por el Imperio Romano.
Asociación Cultural Hispania Romana.
BLÁZQUEZ, J. M. (1962-1963): El impacto de la conquista de Hispania en Roma.
Recopilación de fuentes históricas de la conquista romana; por Attalus.
Hispania, desvaríos históricos de la serie de Antena 3; por Arquehistoria.
Visitas virtuales a las ciudades de Conimbriga; Baelo Claudia por E. Barragán y Andalux; Itálica; Emérita Augusta por ArteHistoria y Biblioteca Virtual Cervantes; Tarraco por ArteHistoria y Biblioteca Virtual Cervantes; Barcino; Segovia; Turobriga; Corduba; Carthago Nova; y Bracara Augusta.
Villas romanas en la PI: La Olmeda (Palencia); Almenara-Puras (Valladolid); Torre Llauder (Barcelona); y Carranque (Toledo).
Vías y ciudades romanas en Google Maps; y Vías romanas de Castilla y León.
Museos romanos: Museo Nacional de Arte Romano de Mérida; y Museu Nacional Arquelògic de Tarragona.
Numismática hispanorromana por Numischannel y Tesorillo.
DÍEZ de VELASCO, F. (1997): Religión provincial romana en la PI.
Podcast "Catón el viejo"; "Quinto Sertorio", "Guerras cántabras" y "Corocotta vs Octavio Augusto" de Pasajes de la Historia de J. A. Cebrián; "Las Guerras Cántabras" de El abrazo del oso; y "La conquista de Hispania" de Olimpodcast.
Música "Hispania romana" de A toda leche.
PRÁCTICAS:
- "Mapa ciudades de Hispania" [1ºESO - Cultura Clásica - 2ºBach.].
- "Protagonistas de la PI durante la Edad Antigua y Tardoantigüedad" [2ºBach. - 1ºESO]"
Cuaderno didáctico "La conquista de Hispania" por Museo Arqueológico Municipal de Cartagena.
FUENTES: Estrabón; CIL; Tesorillo; y VV.AA. (2008): El patrimonio de Castilla y León: arte y cultura; y Fundación Villalar.