Actualizado a 6 de marzo de 2025

Arte Clásico de la Antigua Grecia

Laooconte y sus hijos (s. I a.C.)

¿En qué consiste el atractivo que un objeto hermoso ejerce sobre la persona que lo contempla, lo que despierta su interés, seduce y llena de gozo simplemente con mirarlo? [...]. Casi todo el mundo considera que lo que se reconoce visualmente como bello es la simetría del todo y de las partes entre sí, así como una cierta armonía cromática y que en los objetos visibles, como en todo, lo bello es siempre esencialmente simétrico, ordenado. PLOTINO (270 a.C.): Enéadas, 1, 6, 1.
Si nos ocupáramos en pintar estatuas y alguno nos objetara que no empleábamos los más bellos colores para pintar las más bellas partes del cuerpo, por ejemplo, que no pintábamos los ojos con bermellón, sino con negro, creeríamos responder cumplidamente a este censor diciéndole: no te imagines, hombre sorprendente, que nosotros habíamos de pintar los ojos tan bellos que dejaran de ser ojos, y lo que digo de esta parte del cuerpo debe entenderse de todas las demás, y así lo que debes examinar es si damos a cada parte el color que le conviene, de suerte que resulte un conjunto perfecto. PLATÓN (s.IV a.C.): República, IV, 1.

  
Esquema arte griego general y Arquitectura

El primer templo que vieron construido así estaba en una ciudad de los dorios. Como quisieron poner columnas en este templo y no tenían la medida de las proporciones, investigaron cómo hacerlas para que no sólo fuesen aptas para soportar la carga, sino que también fuesen de aspecto agradable por sus proporciones. Midieron la huella de un pie humano y la relacionaron con su altura. Cuando supieron que el pie era la sexta parte de la altura de un hombre, transfirieron esta relación a la columna. Hicieron la altura del fuste, incluido el capitel, seis veces mayor que la anchura de su base. Así fue como la columna dórica aportó a los edificios las proporciones de un cuerpo varonil y su solidez y belleza. VITRUBIO (27-23 a.C.): Los 10 libros de arquitectura, 4, 1, 4-6.

Se debe imitar a los buenos retratistas, pues también ellos, cuando reproducen la forma propia de cada uno, aun haciéndolos semejantes los pintan más bellos. Así también el poeta, cuando imita a individuos irascibles e indolentes y que tienen en sus caracteres las otras propiedades tales, debe hacerlos cabales aun siendo así, como hicieron con Aquiles Agatón y Homero. ARISTÓTELES (323 a.C.): Poética, 15.

La Acrópolis de Atenas (RecreArte curso 2014-15).

Todas las dirigía y de todas con Pericles era superintendente Fidias, sin embargo de que las ejecutaban los mejores arquitectos y artistas; porque el Partenón, que era de cien pies, lo edificaron Calícrates e Ictino; el purificatorio de Eleusis empezó a construirlo Corebo, y él fue quien puso las columnas sobre el pavimento y las enlazó con el chapitel; por su muerte, Metágenes Xipecio hizo la cornisa y puso las columnas altas; mas la linterna sobre el santuario la cerró Xenocles Colargeo. El muro prolongado, cuya idea dice Sócrates había oído explicar al mismo Pericles, fue obra de Calícrates. [...] El Odeón, que en su disposición interior tiene muchos asientos y muchas columnas, y cuyo techo es redondeado y pendiente y termina en punta, dicen que se hizo a semejanza del pabellón del rey de Persia, disponiéndolo también Pericles [...] Los soportales del alcázar o ciudadela se hicieron en cinco años, siendo el arquitecto Mnesicles. Un caso maravilloso ocurrido mientras se construían dio indicio de que la Diosa, lejos de repugnar la obra, tomaba parte en ella y concurría a su perfección. El más laborioso y activo de los artistas tropezó y cayó de lo alto, quedando tan maltratado que le desahuciaron los médicos. Apesadumbróse Pericles, y la Diosa, apareciéndosele entre sueños, le indicó una medicina con la cual muy pronta y fácilmente le puso bueno. Por este suceso colocó en la ciudadela la estatua de bronce de Atenea saludable junto al ara, que se dice estaba allí antes. Fidias hizo además la estatua de oro de la diosa, y en la base se lee la inscripción que le designa autor de ella. Tenía sobre sí puede decirse que el cuidado de todo, y como hemos dicho, era el superintendente de todos los demás artistas por la amistad de Pericles, lo cual le atrajo envidia, y también la calumnia de que presentaba por mal término a éste las mujeres libres que concurrían a ver las obras. PLUTARCO (117): Vidas paralelas: Pericles, 13

Una vez que yo haya afirmado que considero que Fidias es un gran artista, proseguirá: ¿Crees tú que Fidias ignoraba la especie de belleza de que hablas tú?. ¿Por qué preguntas esto?. Porque él no ha hecho de oro los ojos de su Atenea ni el resto de su cara, como tampoco sus pies ni sus manos, como debería haberlo hecho para darles más belleza, sino que los hizo de marfil ; evidentemente, él pecó por ignorancia al desconocer que el oro embellece todos los objetos a los que se aplica. PLATÓN (s. IV a.C.): Hipias Mayor en Diálogos.

 Infografías sobre escultura y cerámica griegas.

¡Es posible discernir algunas tendencias generales en un arte que se extiende a lo largo de todo un milenio? Lo es, puesto que si bien el arte griego evoluciona considerablemente entre el siglo IX y el I [a.C.], en ningún momento sufre una ruptura radical ni una revolución violenta. El arte griego es ante todo un arte estrechamente vinculado a la religión y a la sociedad de su tiempo. La mayor parte de sus obras tiene un sentido y una finalidad, en el marco de los cultos
funerarios, civiles o divinos, o como elementos de ordenación de la ciudad. En consecuencia, están concebidas con una perspectiva religiosa o práctica, además de estética. La noción del arte por el arte es ajena a la conciencia griega, que por otra parte apenas apreciaba a los artistas, situados en la categoría de los trabajadores manuales, que entonces no gozaban de ningún prestigio. El artista era considerado solo como un trabajador a destajo muy hábil, un técnico muy dotado. Así. en griego se emplea la misma palabra para designar arte y técnica. En el coro de las nueve musas no había ninguna que representase las artes plásticas, la pintura o la arquitectura; un hecho bastante significativo.
La estrecha relación del arte griego con la religión explica su carácter a menudo conservador y su lenta evolución. Esta última sin duda también es resultado del sentido griego de medida, que introduce desde muy pronto un marcado gusto por la armonía, el equilibrio, la simetría y una espontánea adaptación al hombre, el cual se convierte en el tema de estudio privilegiado de los pintores y los escultores, ya sea en forma de simples mortales o de divinidades antropomórficas. De hecho, la plástica y la pintura griegas son casi siempre figurativas y desde el siglo VII [a.C.] el ideal del artista es la mimesis, esto es, la imitación de la realidad sensible, el intento de reproducir un modelo, idealizado o tomado del mundo real, pero siempre lleno de vida color. En efecto, si bien la mayor parte de las estatuas y de los templos griegos más célebres se nos ofrecen en la actualidad en la austera desnudez de su mármol blanco, es preciso no olvidar que en sus orígenes estaban realzados con vivos colores.
Un arte con una savia inicial enriquecida con influencias orientales, pero que jamás copia servilmente sus modelos un arte que evoluciona de modo continuo, sin sacudidas bruscas, solo con momentos de aceleración y de pausa en su camino; un arte de la perfección técnica: un arte de la línea, pero también del color: un arte de la piedra, pero también del bronce y de la tierra cocida; un arte de la forma concreta, que oscila entre una visión ideal y una visión naturalista del mundo y del hombre en particular, un arte esencialmente inspirado por la religión y la sociedad. MAFFRE, J.J. (1984): El arte griego.

Arte griego from Ángel Yela

PRÁCTICAS:
- Arte Griego [1ºESO y Cultura Clásica].
- La arquitectura griega [1ºESO, Cultura Clásica y 2ºBach].
Puzzle sobre el stamnos "Ulises y las sirenas" (470 a.C.) por Pintor de Sirenas.
Proyecto ColoreArte: Arte grecorromano 1º ESO Geografía e Historia.