XXVI Congreso del PCUS (1981)
Camaradas. [...] Stalin inventó el concepto "enemigo del pueblo" [...]. Este término hizo posible la más cruel represión, la violación de todas las normas de la legalidad revolucionaria contra cualquiera que [...] estuviera en desacuerdo [...]. Dueño de un poder ilimitado [...], sancionaba en nombre del Comité Central del PCUS la más brutal violación de la legalidad socialista, la tortura y la opresión [...]. Se popularizó a sí mismo como gran líder y trató de imponer al pueblo la versión de que todas las victorias ganadas por la nación soviética durante la Gran Guerra, se debían al coraje, la osadía y el genio de Stalin [...]. Debemos abolir el culto al individuo [...] El culto a la personalidad ha conducido a la violación de las reglas de la democracia interna en el partido y a todo tipo de desviaciones camuflando la realidad. La repugnancia de Stalin a tener en cuenta la realidad se advierte en la forma como dirigió la agricultura. Todos los que se han interesado por los asuntos nacionales no han dejado de señalar la situación difícil en que se encontraba nuestra agricultura: en cambio Stalin no lo tenía en cuenta. Nosotros intentábamos atraer su atención sobre este punto, pero nunca fuimos atendidos por él ¿por qué? Pues porque Stalin no estableció nunca contacto con los y trabajadores […] El conocía la situación a través de los filmes, pero los filmes embellecían la realidad y Stalin creía que las cosas eran realmente tal como aparecían en estas películas. Lenin veía las cosas de otra manera. El estaba siempre junto al pueblo. Él tenía la costumbre de recibir las delegaciones de agricultores, solía visitar también las aldeas, y mantenía contactos directos con los campesinos. JRUSHCHOV, N. (1956): Informe en el XX Congreso del PCUS.
Lo que se ha producido en Hungría ha sido una revolución nacional espontánea provocada por viejos agravios. [...] Ha sido dirigida por estudiantes, obreros, soldados e intelectuales, entre los que había numerosos comunistas o antiguos comunistas. Los insurgentes han recalcado que el socialismo democrático debía ser la base de la estructura política húngara y que la reforma agraria y otras realizaciones sociales debían conservarse. Es falso que la insurrección haya sido fomentada por los círculos reaccionarios de Hungría o que haya conseguido recursos de los círculos "imperialistas" occidentales. ONU (1957): Conclusiones del Informe del Comité Especial de la ONU sobre el problema de Hungría.
He leído en vuestros periódicos que la política de coexistencia pacífica que os proponemos significaría en realidad la creación de un «mundo dividido». Nada más alejado en la exacta comprensión de la idea de la coexistencia pacífica que esta interpretación. En la realidad queremos obtener lo contrario: la coexistencia pacífica y la competencia de las relaciones siempre más amplias entre los pueblos, en el dominio económico y cultural. Al contrario, la negación de la coexistencia y de la competencia significan la ruptura de todas las relaciones entre los países y un relanzamiento de la «Guerra Fría». Los que no quieren cerrar los ojos a la realidad deben reconocer que en nuestra época la única vía razonable para el desarrollo de las relaciones internacionales es la solución de los problemas y litigios por la negociación. Nuestro viaje a América, y la próxima visita del presi-dente Eisenhower a la Unión Soviética permitirán, así queremos esperarlo, proceder a un cambio de sinceras opiniones sobre las cuestiones en litigio y de más fácil comprensión para nosotros. Vivir en paz, en buena hermandad, o caminar hacia una nueva guerra, tal es la elección ante la cual se encuentran ahora la Unión Soviética y los Estados Unidos, el mundo entero. No hay una tercera a menos que uno de nosotros considere el trasladarse a otro planeta. No creo más en esta última posibilidad: los soviéticos no se sien-ten mal del todo sobre la Tierra y pienso que vosotros no tenéis intención de encargar billetes para la Luna. Según lo que conozco, la permanencia allí es bastante incómoda. Disponen, señores, de grandes posibilidades. Sois influyentes. Esto es por lo que dirigiéndome hoy a vosotros, quisiera expresar la esperanza de que los hombres de negocios de los Estados Unidos utilizarán su influencia en una buena dirección y trabajarán para la coexistencia pacífica y la competencia entre nosotros. [...] Con seguridad, no os llamo, señores hombres de negocios, a compartir nuestra concepción del mundo: pienso que no pretendéis hacer cambios en favor del capitalismo. Hemos pasado la edad. Es probable que creáis en la victoria de vuestro sistema, y yo estoy convencido de que el socialismo será el que vencerá. [...] JRUSHCHOV, N. (1959): Discusrso en el Economic Club de Nueva York.
El marxismo jamás ha negado la importancia de los jefes en la dirección de la clase trabajadora y en la organización de las masas. No obstante, ha condenado siempre como peligroso el predominio de la voluntad de un solo dirigente sobre las decisiones colegiadamente deliberadas por los órganos del partido [..]. El Comité Central del partido ha notado, desde hace tiempo, en la conducta del camarada Kruschev repetidas transgresiones y violaciones del principio de la dirección colegiada, al mismo tiempo que manifestaciones y actitudes típicas del culto a la personalidad [..] Pero los principales perjuicios provocados por las iniciativas personales del camarada Kruschev en estos años, y en particular desde 1962, se han manifestado en la organización del Partido y en materia de producción agrícola e industrial. SÚSLOV, M. (1964): Informe al Comité Central del PC de la URSS.
[Primavera de Praga] El reconocimiento de los diversos intereses de los grupos sociales y de los individuos y su unificación exige la elaboración y la aplicación de un nuevo sistema político, de un nuevo modelo de democracia socialista. Hoy, cuando se borran las diferencias de clase, el criterio principal de evaluación de los individuos en la sociedad es este: ¿en qué medida contribuye una determinada persona al desarrollo social? El partido ha criticado a menudo las concepciones igualitarias, pero en la práctica la nivelación se ha extendido en una medida sin precedentes, y ha llegado a ser uno de los principales frenos del desarrollo económico intensivo y de la elevación del nivel de vida. Si nos esforzamos hoy en eliminar las tendencias igualitaristas, y en valorar los principios del rendimiento, no creemos crear así unas nuevas capas privilegiadas. Queremos que, en todos los sectores de nuestra vida social, la remuneración de las personas dependa de la importancia social y de la eficiencia de su trabajo, del alarde de la iniciativa personal, del grado de responsabilidad y de los riesgos. Esto está de acuerdo con el interés del desarrollo de toda nuestra sociedad [...]. El Partido Comunista no juega su papel dirigente dominando a la sociedad, sino sirviendo con mayor abnegación a su desarrollo socialista. No puede imponer su autoridad mediante órdenes. [...] Su misión es, ante todo, despertar la iniciativa socialista, mostrar el camino y las posibilidades reales de las perspectivas comunistas. [...] El partido ha insistido en más de una ocasión sobre la necesidad del desarrollo de la democracia socialista. Las medidas adoptadas por el partido tendían a incrementar el papel de los órganos representativos elegidos por el Estado, subrayando con ello la importancia de las organizaciones de masas voluntarias y de todas las formas de actividad del pueblo. [...] El arma más eficaz contra la introducción de los métodos del centralismo democrático en el partido es el de incrementar la participación de los miembros del partido en la elaboración de la línea política, el de reforzar el papel realmente democrático de los órganos elegidos. [...] El socialismo no puede significar solamente la liberación de los trabajadores de la dominación de las relaciones de clase y de la explotación, sino también, un pleno desarrollo de la personalidad. Debe ofrecer más que cualquier democracia burguesa. Comité Central del Partido Comunista de Checoslovaquia, 5 de abril de 1968.
Que sepan todos que el Pacto de Varsovia dispone de medios suficientes para defender con eficacia las posiciones socialistas y para garantizar la seguridad de todos sus miembros. Junto a la colaboración militar y política, la colaboración económica ocupa un lugar primordial. [...] Los comunistas, conscientes de estos problemas, se esfuerzan por resolverlos a partir de los principios del socialismo científico. [...] No puede haber socialismo sin propiedad colectiva de los medios de producción. No puede haber socialismo sin la participación de las masas populares en la gestión de la sociedad y del Estado. No puede haber socialismo sin que el Partido Comunista, con las fuerza de las ideas del marxismo-leninismo del internacionalismo proletario ejerza la función dirigente [...]. Nosotros los comunistas construimos el socialismo y el comunismo en nuestros países respectivos, para nosotros se trata de un deber urgente. Pero continuamos siendo internacionalistas [...] y nunca nos dejarán indiferentes el futuro de la construcción socialista en otros países ni la causa común del socialismo y del comunismo sobre la Tierra. BREZHNEV, L. (1968): Discurso.
Camaradas: Al echar una mirada retrospectiva al camino recorrido en los sesenta años por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, vemos diáfanamente que todas nuestras realizaciones y victorias guardan una relación indisoluble con la actividad del Partido Comunista leninista. El Partido precisamente ha sido y continúa siendo pujante fuerza creadora y movilizadora que asegura el avance ininterrumpido en todas las direcciones del progreso social. Por su ideología, composición y estructura, nuestro Partido es una viva encarnación de la unidad y cohesión de todas las naciones y etnias de la Unión Soviética. Al orientar su política a la conjugación armónica de los intereses nacionales e internacionales, el Partido proporciona las condiciones sociales en que la prosperidad y el desarrollo multifacético de cada nación sirven de premisa para el ascenso y la prosperidad de toda nuestra unión fraternal. Cuando decimos «El pueblo y el Partido están unidos», hacemos constar el incontestable hecho de que los objetivos y tareas que se ha planteado el Partido expresan cabalmente los anhelos y necesidades de todos los soviéticos. Nuestro pueblo integrado por muchos millones de seres pone en práctica, con sus obras, la política del Partido. Los éxitos con que todas las Repúblicas (de la Unión) llegan a este aniversario, constituyen uno de los testimonios más evidentes de ello. [...] ¡Viva la amistad de los pueblos que construyen el comunismo! ¡Viva el internacionalismo proletario socialista! ¡Viva la paz en el mundo entero! ¡Que prospere la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas!. ANDROPOV, Y. (1982): Discurso en Moscú del 21 de diciembre.
N. Jrushchov por Wikipedia, Moscú de la Revolución
L. Brézhnev por Wikipedia
Y. Andrópov por Wikipedia
K. Chernenko por Wikipedia
Audiovisuales "Leonid Brézhnev: jefe de la Unión Soviética" de La Nueva Enciclopedia; Desfiles militares de 1977 de Red Samurai 84;
Podcast
Cine: La muerte de Stalin (2017)
Fuentes: Ria Media Bank,
